La polipiel está en media casa: sillas de cocina, cabeceros, taburetes, el sofá que se compró pensando en los niños. Se limpia con un paño, no absorbe líquidos y cuesta bastante menos que la piel natural. También tiene fama de pelarse a los pocos años, y esa fama tiene su parte de verdad.
Os contamos qué es exactamente, cómo distinguir una polipiel buena de una que dará problemas y en qué muebles la recomendamos cuando tapizamos.
Qué es la polipiel
Es un tejido de soporte, normalmente de poliéster o algodón, recubierto por una capa plástica en la que se graba un poro que imita la piel. En las tiendas la encontraréis como símil piel, piel sintética, cuero sintético, ecopiel o skay, que en realidad es una marca que acabó dando nombre a todo el material.
Lo que separa una polipiel de otra es esa capa exterior: de qué está hecha y qué grosor tiene.
Polipiel de PU y de PVC
La de PVC, también llamada vinilo, es la más dura. Aguanta muy bien el roce, la humedad y los productos de limpieza, y por eso es la que se ve en hostelería, en clínicas y en barcos. Transpira poco, y en verano, con pantalón corto, se nota.
La de PU, de poliuretano, tiene un tacto más blando y cálido y se parece más a la piel auténtica. Transpira mejor y es la que suele llevar el sofá de salón. La de baja calidad es también la que acaba pelándose.
Muchas polipieles combinan las dos, con una base de PVC y un acabado de PU. Las fichas técnicas serias indican la composición, los ciclos de abrasión que soporta (en polipiel para uso intensivo es normal ver 100.000 o más) y la resistencia a la hidrólisis, que es la clave de lo que viene ahora.
Por qué se pela la polipiel barata
Con el tiempo, el poliuretano reacciona con la humedad y el calor en un proceso que se llama hidrólisis. En una polipiel de capa fina y poca calidad eso se traduce en grietas diminutas que acaban levantándose en escamas.
Empieza siempre por el reposacabezas, los brazos y el borde del asiento, que es donde más roza el cuerpo. El sudor, las cremas corporales y el sol que entra por la ventana aceleran el proceso. Un sofá de polipiel pegado a un radiador o bajo un ventanal orientado al sur tiene todas las papeletas.
Cuando la capa empieza a levantarse, los tintes y los kits de reparación lo disimulan una temporada, pero la zona vuelve a abrirse al poco tiempo y acaba tocando retapizar.

Dónde conviene tapizar con polipiel
Va bien en los muebles donde se come, se derrama o uno se sienta con ropa de calle, como las sillas de cocina y de comedor con niños pequeños, los taburetes de barra, los bancos de recibidor, los cabeceros que acaban manchados de pelo y crema o las sillas de oficina. En ellos la polipiel ahorra muchos disgustos, y en un local es casi obligatoria. Si lo vuestro son sillas, lo contamos en tapizar sillas en Madrid.
Con perros funciona bien, porque el pelo no se engancha y sale con una pasada de paño. Lo que no perdona son las uñas de un gato, que atraviesan la capa plástica y dejan cada arañazo para siempre. Tenéis más ideas en el artículo sobre el pelo de las mascotas en la tapicería.
Donde la desaconsejamos es en el sofá principal de un salón muy soleado y en cualquier pieza junto a una fuente de calor. Ahí dura más una tela resistente o alguna de las telas antimanchas, que además son más agradables en verano. Si dudáis entre polipiel y piel auténtica, lo comparamos en sofás de tela o de piel.
Cómo se trabaja la polipiel en el taller
La polipiel se corta y se cose de forma distinta a una tela, y eso explica por qué es un material que no perdona los errores.
El primer motivo es que no admite rectificar. Un agujero de aguja o de grapa en polipiel queda marcado para siempre, porque la capa plástica no recupera el hueco como lo hace un tejido. Por eso se marca con cuidado antes de coser y se grapa una sola vez en el sitio definitivo, con la tensión calculada de antemano.
Costuras y esquinas
Las costuras se hacen con hilo algo más grueso y puntadas algo más largas que en una tela. Si las puntadas van demasiado juntas, perforan la capa como una línea de puntos y la polipiel acaba rasgándose por ahí. En las esquinas hay que dar el pliegue justo: demasiado material abulta, y muy poco deja la polipiel tirante y propensa a abrirse.
El calor
El calor se maneja con prudencia. La plancha puede dar brillo o deformar la superficie, así que se evita o se usa con un paño intermedio y a baja temperatura. Un golpe de aire caliente suave ayuda a que el material se amolde en las curvas, pero se prueba antes en un recorte.
Todo esto se ve en el resultado. Un tapizado en polipiel bien hecho no tiene arrugas en las esquinas ni líneas de costura onduladas, y mirar esos dos detalles en un trabajo ya terminado es un buen criterio para comparar presupuestos.
Cómo limpiar y cuidar la polipiel
Para el día a día basta un paño de microfibra humedecido en agua templada con unas gotas de jabón neutro, y después otro seco.
Evitad el alcohol, la lejía, el amoniaco y los quitagrasas, que resecan la capa y abren el camino a las grietas. Las cremas nutritivas de la piel natural tampoco hacen falta: la polipiel no absorbe nada y esa grasa se queda en la superficie.
Las manchas de bolígrafo en polipiel clara son las más difíciles, y cuanto antes se traten, mejor. Si el mueble recibe sol directo, una cortina o un estor fino alarga su vida más que cualquier producto.

Mi sofá de polipiel se está pelando: ¿qué hago?
Retapizarlo, siempre que la estructura y el relleno aguanten, que es lo habitual, porque lo que ha fallado es la capa exterior. Se desmonta, se revisa el interior y se viste con una polipiel de mejor calidad o con tela, según el uso que vaya a tener. Lo explicamos con más detalle en tapizar un sofá en Madrid.
Cuando el cliente quiere repetir material, elegimos una polipiel de capa gruesa y con buena resistencia a la hidrólisis, para que el problema no reaparezca a los pocos años.
Preguntas sobre la polipiel
¿La polipiel da calor?
Algo, sobre todo la de PVC, que apenas transpira. En casas muy calurosas, una manta o una funda de algodón en verano lo resuelve.
¿Cuánto dura un tapizado de polipiel?
Depende sobre todo de la calidad y del uso. El caso que peor acaba es una polipiel barata en un sofá al sol, que puede empezar a pelarse en dos o tres años. Con material de capa gruesa y un uso tranquilo, como el de unas sillas de comedor, dura muchos más.
¿Se puede tapizar un mueble antiguo con polipiel?
Se puede, y en sillas de comedor queda muy bien. En piezas con madera tallada o capitoné conviene probar antes con una muestra, porque no todas las polipieles se adaptan igual a las curvas cerradas.
Si queréis renovar unas sillas, un cabecero o el sofá, contadnos qué mueble es y cómo se usa desde la página de contacto, o pedid presupuesto sin compromiso. En telas de tapicería tenéis una muestra de los materiales con los que trabajamos.


