Los sofás a medida son perfectos para cualquier habitación; puesto que se adaptan a las necesidades y exigencias de cada uno de sus dueños. Lo que facilita muchas tareas de distribución y organización, sin olvidar el apartado estético que da armonía a nuestra casa. Además de ser tendencia en los hogares españoles, los sofás a medida destacan por su practicidad y sencillez de creación. Basta con buscar algunas de las muchas fábricas de sofás a medida que se encuentran en Madrid.

Sofás a medida frente a tapizar el que ya tienes

Cuando el armazón está sano, casi siempre sale mejor un tapizado de sofás nuevo que encargar uno desde cero: se conserva la estructura y cambia solo lo que se ve. Los Sofás a medida tienen sentido cuando el espacio manda, una esquina rara, un hueco entre dos muebles, y ahí sí trabajamos con un tapicero que dibuja cada pieza como en ebanistería tradicional, a mano.

Cómo medimos un sofá a medida antes de cortar la primera pieza

Medimos el hueco tal cual está, con la cinta puesta en la pared del salón, aunque el plano diga otra cosa: una esquina que parece recta casi nunca lo es del todo, y ahí se nota si el armazón se hizo a ojo. Preferimos plantilla de cartón antes que fiarnos solo de centímetros apuntados a mano.

Del hueco al diseño: decisiones que hay que tomar antes de encargar un sofá a medida

Un sofá a medida se define por tu forma de usarlo antes que por los centímetros del salón. Hay que decidir algunas cosas desde el principio.

  • Para qué lo usas. Ver la tele tumbado, comer en el sofá, dormir de vez en cuando o recibir visitas piden una profundidad de asiento y una altura de respaldo distintas.
  • Cuántas personas se sientan a la vez. De ahí sale el ancho y el número de módulos.
  • Qué lado queda libre. En una rinconera o un chaise longue, el lado de la chaise se elige según por dónde entras al salón y dónde está la ventana o la televisión.
  • Brazos. Unos brazos anchos quitan sitio de asiento; sin brazos el sofá parece más ligero, pero se pierde apoyo.

El camino hasta el salón también se mide

No basta con que quepa en su sitio: tiene que llegar hasta allí. Mide el ancho de la puerta del portal, la escalera y la puerta del salón, y apunta los giros. Si el recorrido es estrecho, se puede diseñar en módulos o con respaldo desmontable.

Con estas respuestas, el hueco medido y una foto del espacio, el diseño sale mucho más ajustado y se evitan correcciones en el taller.