Los sofás son piezas principales en los espacios de distracción dentro del hogar, lo que lo convierte en víctima frecuente de derrames de bebidas, alimentos o cualquier sustancia que pueda ocasionar un accidente. En consecuencia, es necesario contar con el conocimiento de técnicas de limpieza y desinfección de sofás adecuadas para que mantengan en perfectas condiciones y parezcan como recién comprados.
Técnicas para la desinfección de sofás
Sofás con tapicería de telas:
Los sofás con tapicería en tela son propensos a sufrir machas a causa de este material, lo que resta belleza a su diseño. Sin embargo, existen tipos de telas como las sintéticas o las de microfibra que resultan fácil de limpiar y de retirar manchas, no siendo así para tejidos como la loneta, el algodón, lino, lana o terciopelo, las cuales cuentan con características particulares de las que debes informarte para su correcto mantenimiento.
El algodón, el lino y la lana, no representaran ningún problema al momento de ser lavados con procesos por maquinas, lo que ayuda en la desinfección de sofás al retirar eficientemente el sucio, percudido o mancha en estas superficies. No obstante, tejidos como la chinilla y el terciopelo deben ser alejados de procesos con calor, por lo que, es necesario alejarlos de procesos con máquinas y realizarle el mantenimiento preferiblemente al seco.
Realizar procesos de limpieza con aspiradora y cepillo de manera frecuente:
El percudido, la suciedad, el polvo, los pelos humanos y de animales, entre otros aspectos, afectan frecuentemente nuestros sofás, y por eso conviene no dejar pasar la desinfección de sofás hasta que se note a simple vista. Es por ello, que el cepillado y el aspirado debe formar parte del proceso continuo de mantenimiento del mueble, recomendando que se realice por lo menos una vez por semana tomando en cuenta las ranuras y pliegues donde se alojas pequeñas partículas que de lo contrario permanecerán allí. Además, para la desinfección de sofás con aspirado es imprescindible manejar una boquilla pensada para uso en textiles y operarla en una función suave.
Estrategias para el lavado de fundas:
En el caso de los muebles con fundas desmontables el proceso recomendado es dejarla en remojo con agua tibia y jabón neutro antes de llevarlo a la lavadora. En la desinfección de sofás con funda es importante no utilizar lejía ni suavizante, para evitar decoloración o el encogimiento de los tejidos para luego tender al aire libre y sin exposición directa al sol para resultados más favorables.
Alcohol y limón para la limpieza sin necesidad de desmontar los tejidos:
El alcohol común aplicado en un rociador sobre la suciedad en el sofá es un estupendo aliado para la limpieza sin recurrir a retirar la tela del mueble, en la limpieza con alcohol conviene acompañar el proceso con un cepillo suave y un paño para retirar el sucio. En consideración lo anterior, se resalta que una mezcla de alcohol, zumo de limón y agua, acompañado de un paño limpio funcionara de manera eficiente para retirar manchas de las telas.
Mantenimiento al terciopelo:
La desinfección de sofás en terciopelo pasa por procesos que traten con delicadeza el tejido. En este caso, el uso del vapor es ideal para arrancar todo el sucio de la superficie y de no contar con una máquina de vapor puedes recurrir a un poco de agua tibia con tu detergente de preferencia, mezclándolo para que haga bastante espuma la cual rociaras sobre la mancha y luego será retirada con un paño limpio.
Por qué desinfectar no es lo mismo que limpiar
Un sofá puede oler a limpio y seguir lleno de ácaros, que es lo que de verdad provoca picor de ojos y estornudos al sentarse. El vapor a alta temperatura los elimina donde el aspirador no llega: costuras, relleno y el hueco bajo los cojines.
Limpieza y desinfección de sofás Madrid, así lo llamamos cuando el trabajo va con vapor a domicilio: la tela se queda puesta y no huele a producto los primeros días.
Cada cuánto conviene repetir el tratamiento
Con alergias en casa recomendamos la desinfección de sofás cada dos o tres meses, aunque no huela mal todavía. El olor a húmedo que vuelve a los pocos días casi siempre avisa de que quedó agua bajo el tapizado; ahí el producto no tiene nada que ver.


